AERI
¿Qué es AERI?
Las Relaciones con Inversores
Durante la pasada década tuvo lugar en el mundo toda una serie de profundas transformaciones que resultaron muy significativas en el entorno económico de las compañías. Dicho entorno comenzó a hacerse cada vez más liberalizado, competitivo y global, produciéndose un considerable aumento de la competencia por el capital y siendo cada vez mayor el número de compañías con cotización en los mercados de valores.
Varias pueden ser las razones por las que sea necesario crear y desarrollar departamentos de Relación con Inversores en las compañías españolas:
- Este contexto de profundas transformaciones origina una fuerte demanda de información sobre las actividades y resultados de las compañías, por parte de inversores institucionales, analistas financieros, etc. Todo ello supone un reto para la compañía española dentro del campo de la comunicación, haciéndose necesaria la profesionalización de las Relaciones con Inversores, como herramienta esencial de la Alta Dirección en la gestión empresarial.
- Las Relaciones con Inversores, ante esto, pasan a constituir la base de la comunicación entre la compañía y los agentes del mercado. Resulta vital comunicar continuamente, con el fin de que las diferentes audiencias entiendan los objetivos empresariales de la compañía y, a la vez, obtengan un respaldo y participación activa en los mismos.
- Las Relaciones con Inversores dotan de continuidad a la organización y distribución de información a nivel corporativo y se convierten en el punto de referencia de los inversores, que cubren así sus necesidades de información.
- Más allá de los requisitos legales de información, los programas de Relaciones con Inversores pueden contribuir de forma positiva a que la compañía sea adecuadamente valorada en el tiempo y reduzca la volatilidad potencial de sus acciones durante los periodos de inestabilidad de los mercados.
- Los departamentos de Relaciones con Inversores tienen una doble función: por un lado, la de mantener informados a los accionistas de la compañía sobre la marcha de la misma y, por otro, la de captación de inversores potenciales y de nuevas fuentes de financiación.
Sin duda, ésta se convertirá, en el futuro, en una actividad de fundamental importancia estratégica dentro del seno de la compañía de modo que pueda llegar a constituirse en un elemento diferenciador, en cuanto a creación de valor, de unas compañías respecto a otras.
